COMO VIVI LA SALIDA DE CAMPO
COMO VIVI LA SALIDA DE CAMPO
Fue una de las experiencias más bonitas que he vivido, desde el inicio hasta el final. Poder brindarle conocimientos a los niños fue muy enriquecedor. Ellos son como libros abiertos: nos permiten ver, a través de sus gestos y actitudes, si se están divirtiendo o no.
En mi caso, tuve un momento desafiante con un niño al que no le gustaba mucho la música. Para que todos pudieran disfrutar y aprender, decidí adaptar la actividad que tenía preparada. Fue una muy buena decisión, ya que logré que todos los niños participaran de manera más activa y se generó un ambiente más alegre y participativo.
En el segundo momento de la actividad enfrenté una dificultad, ya que no tenía una segunda dinámica planificada. Sin embargo, eso no impidió que saliera adelante. Al tratarse de niños más pequeños, modifiqué nuevamente la propuesta para ajustarla a sus edades. Sorprendentemente, todo fluyó mejor de lo esperado: cantamos, saltamos y disfrutamos juntos.
Siento que se cumplió el objetivo de mi actividad, ya que en ambos momentos los niños lograron aprender las figuras musicales y cómo suenan. Fue una experiencia de aprendizaje mutuo, tanto para ellos como para mí.
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